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El Pueblo

Iniciamos la historia de L’Orxa antes de la expulsión de los moriscos, el año 1609, cuando vivían en L’Orxa 60 familias moriscas.
Una proclama, el 30 de octubre de 1609, obligaba a salir del Valle de Perputxent a un total de 170 casas de moriscos entonces repartidos por las aldeas Alquenència, Beniarrés, Benillup y L’Orxa, que según los contemporáneos vivían de la agricultura y de la ganadería. Las consecuencias de la expulsión fueron desastrosas ya que muchas casas fueron abandonadas y muchas aldeas quedaron despobladas. Aunque se intentó repoblar rápidamente, llevando gente de otras zonas, estos intentos no fueron demasiado fructíferos y aldeas como Alquenència y Benillup quedaron con el tiempo abandonados y destruidos. Se mantuvieron Beniarrés y L’Orxa. Beniarrés fue repoblado con familias de los Valles de Albaida y Ontinyent, de Alcoy y alguna familia de Mallorca, mientras que L’Orxa fue repoblada únicamente por familias de Mallorca. Así, en los Archivos Parroquiales de L’Orxa aparecen apellidos como Roca, Palacio, Joan, Navidad, Seguí, Puig o Bonet, entre otros.

El domingo 26 de julio de 1644, un terremoto destruyó todo el pueblo causando siete muertes. En la plaza de la calle Mayor podemos encontrar aún hoy una placa con la siguiente inscripción: “ROGUEMOS A LA VIRGEN DEL ROSARIO QUE NOS GUARDO DE TAL DESGRACIA QUE LAÑO 1644 UO UN TERRAMOTO QUE DERIBO TODO EL POEBLO DE LORCHA Y MATO SIETE PERSONAS 3 MUGERES Y 4 NIÑOS Y SI EMPEÇO ESTA CASA LAÑO 1647 CASA MIGEL POCOVI NATURAL DE MALLORCA” Cuentan los mayores que no hubo más víctimas porque todo el pueblo se encontraba merendando en un paraje fuera del pueblo. El terremoto fue muy intenso y provocó también daños importantes al castillo de Perputxent.

Las condiciones de vida durante aquellos tiempos eran duras, marcadas por desastres naturales, epidemias, pobreza y cosechas escasas, o los impuestos qué hacían que muchos emigraran buscando otros lugares con mejores condiciones.
Diez años más tarde los libros ponen de manifiesto que con la aparición de nuevas familias el pueblo se había recuperado de aquel seísmo y que L’Orxa volvía a ser un buen lugar para establecerse.

El año 1865, el año de la peste del cólera, fue fatídico para los vecinos de L’Orxa. Unos años después, a 1877 y 1879, una fuerte sequía y fuertes lluvias respectivamente, golpean de nuevo la población. Durante estos tiempo, el 25 de mayo de 1880, nació en L’Orxa Salvador Ferrandis Seguí, quien el 11 de marzo de 2001 fue beatificado por el Papa Juan Pablo II. Cura en varias localidades de la Safor y la Marina, era conocido por su estima a los enfermos, a los pobres y a los pequeños. Cuentan en Pedreguer, la última parroquia donde estuvo, que todo lo robusto y grande que era, lo era en humildad y generosidad. Fue asesinato durante la guerra civil española, el año 1936. En la iglesia Parroquial de Pedreguer se veneran sus reliquias religiosas.

El año 2000, el cierre de la fábrica de papel RADUAN S.A., donde trabajaba la mayor parte de la población de L’Orxa supuso otro revés importante.

Hoy, proyectos de construcción de una zona industrial, para atraer nuevas empresas que facilitan puestos de trabajo, así como el potencial del turismo rural que tiene la localidad, son los pilares para que el número de habitantes no continúe descendiendo. Se abre así un nuevo reto para los lorchanos que luchan día a día por que el pueblo de L’Orxa se mantenga vivo.

Imágenes del Pueblo

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